Cómo son las visitas
Qué es la medicina integrativa y cómo son nuestras visitas
La Hipertermia Oncológica Profunda es una técnica indicada en tumores sólidos (no se utiliza en neoplasias hematológicas como leucemias, linfomas, mieloma múltiple, etc.). Consiste en aplicar calor controlado y localizado (en torno a 43 °C, una temperatura clave para su efecto biológico) mediante radiofrecuencia y campos electromagnéticos, con el fin de crear un entorno menos favorable para las células tumorales y más propicio para la acción terapéutica.
Ese aumento térmico sostenido dificulta el funcionamiento de las células tumorales y favorece procesos de muerte celular programada (apoptosis) en una parte de ellas. En otras, no necesariamente las destruye de inmediato, pero las vuelve más vulnerables, lo que puede traducirse en mayor sensibilidad a tratamientos convencionales.
En paralelo, el tejido sano suele responder de forma distinta: el calor mejora la microcirculación, favorecer la oxigenación y apoyar mecanismos de reparación y defensa del organismo, lo que contribuye a una mejor tolerancia global del proceso terapéutico.
Además, la Hipertermia Oncógica Profunda modifica el entorno físico del tumor y genera un microambiente más inestable y estresante para las células malignas, lo que suma dificultad a su supervivencia.
Otro aspecto relevante es que, al mejorar el flujo sanguíneo local, este tratamiento potencia la llegada y la acción de tratamientos como quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia en la zona tratada, ayudando a que actúen con mayor precisión.
¿Cómo es la primera visita?
La primera visita dura aproximadamente 90 minutos (si es on-line algo menos, pues el tiempo que dedicamos a estructurar y diseñar el tratamiento lo hacemos off-line).
Es una visita larga porque necesitamos escuchar tu historia, entender tu contexto y revisar tu caso con profundidad.
A partir de ahí, diseñamos un plan terapéutico que puede incluir tratamiento en clínica, recomendaciones de estilo de vida, formulación magistral, pautas de estilo de vida, regulación del estrés, suplementación si hace falta y otras herramientas.
Después de la visita recibirás documentación con tu pauta y cuando sea preciso, materiales de apoyo para que puedas aplicar lo trabajado.
¿Es solo una visita?
No.
La medicina integrativa funciona con seguimiento.
El cuerpo necesita tiempo para regularse y responder.
Lo habitual es hacer visitas de seguimiento aproximadamente cada dos meses, ajustando el plan según tu evolución.
Muchas personas preguntan “¿en cuántas visitas me curaré?”.
Y la realidad es que no hay una cifra exacta, porque cada cuerpo y cada historia son distintos.
Afortunadamente, la gran mayoría de nuestros pacientes notan mejoras importantes ya en la primera visita.
Hay que saber que que un síntoma mejore o desaparezca, no quiere decir que esté resuelto el problema. El cuerpo tiene una gran resiliencia y cuando aparece el síntoma, ya hay unas rutas patológicas establecidas o biológicas claramente alteradas y muchas veces al empezarlas a restaurar el síntoma mejora e incluso desaparece, pero hay que seguir sentando unas buenas bases biológicas y reforzando y reestructurando vías metabólicas para que lo que se ha mejorado se mantenga en el tiempo y no se pierda
Lo que sí podemos decir es que trabajamos de forma seria, científica, profunda y personalizada para acompañarte en tu proceso de mejora.
Algo importante
Las analíticas o la suplementación, si se necesitan, no están incluidas en el precio de la visita.
Si crees que este tipo de medicina y acompañamiento es el que necesitas, contacta con nuestro equipo y estaremos encantadas de darte la informacion que necesitas.